¿Efectivo o tarjeta?

2016 fue el primer año que los españoles utilizaron más la tarjeta que el efectivo. La mejora económica, la subida de comisiones en los cajeros y los avances tecnológicos (tarjetas contactless, pago por móvil, etc.) han contribuido a la victoria del plástico sobre el dinero en efectivo. Aunque la tendencia parece imparable, España todavía es de los países europeos donde más se sigue pagando en cash

Comparado con el resto de Europa…

Vemos que los países del sur de Europa son los que más utilizan el efectivo. España es el cuarto, seguido de Malta, Grecia y Chipre. La mayoría de las transacciones en efectivo son inferiores a 10€, lo que indica que el efectivo es principalmente utilizado para pagos pequeños. Esto puede ser a causa de la tradición, de falta de incentivos o del mercado negro.

Una situación muy diferente encontramos en el norte de Europa, donde países como Suecia tienen como objetivo una sociedad sin efectivo – solo un 15% de transacciones se llevaban en efectivo en 2016. La tendencia apunta a que la administración pública incentiva el pago con tarjeta … a continuación vemos cómo lo hacen 😎.

Cómo y por qué incentivan el pago con tarjeta

Aunque los españoles son fans del efectivo, la administración pública está incentivando el pago con tarjeta. Por ejemplo, en el municipio cántabro de Suances, se promovió que los vecinos abonaran todas sus compras con tarjeta o móvil a finales de 2017.

Actualmente, en España ya no se permite realizar transacciones de más de 2500€ en efectivo, y se está pensando reducir a 1.000 euros. Europa ya ha anunciado que no seguirá imprimiendo billetes de 500€. Vemos como poco a poco se discentiva el “cash” y se incentiva el “card”.

Con los pagos con tarjeta, es más fácil controlar la trazabilidad del dinero y, por lo tanto, prevenir la evasión fiscal. Además, es una fuente de datos muy jugosa para los bancos, que pueden extraer patrones de consumo muy precisos sobre sus clientes y venderlo a otras empresas (no es el caso de bnc10). Para el ciudadano, la tarjeta también tiene ventajas e inconvenientes: es más fácil controlar los gastos pero, a la vez, supone una pérdida de privacidad cuyos efectos todavía no están claros.

La caída del efectivo

Pero el efectivo ya está en caída – los españoles solo llevan 35€ en la cartera, y sólo el 15% de la población suele llevar más de 50€. Según la encuesta de La Vanguardia, los españoles sacan dinero del cajero dos veces al mes y los más jóvenes afirman que casi nunca sacan dinero del cajero. 59% opinan que el efectivo ya no se utilizará en el futuro, y predicen que esto pasará dentro de 10 años (wow!). Más gente se adaptará al pago por móvil, y pronto el efectivo desaparecerá.

Aunque en España aún se utiliza bastante efectivo, vemos una tendencia hacia las tarjetas y móviles. ¿En 20 años qué utilizaremos? ¿Chips? ¿Pegatinas? Será interesante ver dónde nos lleva la tecnología.

¿Y tú? ¿Utilizas mucho efectivo? ¿Prefieres tarjeta o efectivo?